Una clínica dental ubicada en Picanya, Valencia, se vio gravemente afectada por los efectos de la DANA. El centro, era un proyecto propio nacido de una trayectoria profesional y de una profunda vocación e ilusión por la odontología.
Con las inundaciones, la clínica sufrió daños estructurales de tal magnitud que los locales colindantes quedaron unidos tras el derrumbe de muros interiores. El impacto económico fue inmediato: los tratamientos quedaron interrumpidos, los materiales perdidos y el personal tuvo que ser despedido e indemnizado tras el vencimiento del ERTE al que se acogió el proyecto.
Pese a las dificultades, la persona al frente de la clínica ha seguido asumiendo los costes de tratamientos en curso atendiendo a los pacientes en otras instalaciones cedidas. A día de hoy, continúa haciendo frente a pagos del negocio, como el de un equipo dental en régimen de renting, sin poder utilizarlo debido al cierre forzoso del local.
Las aportaciones recibidas se destinarán para impulsar este proyecto profesional para que pueda volver a abrir sus puertas y retomar sus servicios. Gracias por hacerlo posible!