Un toldo resistente para seguir repartiendo alimentos con dignidad
Desde 2022, nuestro compromiso ha sido firme: acompañar y sostener a familias en situación de vulnerabilidad a través de nuestro banco de alimentos y el Banco Farmacéutico.
Cada jueves, más de 80 familias, y más de 360 usuarios, reciben una cesta de comida llena de esperanza, gracias al trabajo incansable de un grupo de mujeres voluntarias de distintas edades y nacionalidades, que preparan cada paquete con amor y dignidad.
Cada jueves, más de 80 familias, y más de 360 usuarios, reciben una cesta de comida llena de esperanza, gracias al trabajo incansable de un grupo de mujeres voluntarias de distintas edades y nacionalidades, que preparan cada paquete con amor y dignidad.
Sin embargo, la realidad nos ha superado. Las familias han crecido, y el espacio que usábamos para almacenar y preparar las cestas ya no da abasto. Hemos tenido que trasladar la repartición al patio exterior de unos 100 m², lo cual ha traído consigo una nueva dificultad: el calor abrazador del verano castiga no solo a nuestras voluntarias, sino también a los alimentos frescos que con tanto esfuerzo conseguimos.
El sol directo pone en riesgo la calidad de los alimentos y afecta gravemente la salud y bienestar de las voluntarias. La exposición prolongada al calor ha llegado a causar mareos, quemaduras leves y agotamiento físico, haciendo muy duro continuar cada jornada. Y pronto llegará el frío del invierno, trayendo nuevos desafíos.
Por eso, necesitamos montar una estructura de toldo móvil y duradero, que nos permita trabajar con seguridad y dignidad tanto en verano como en invierno. Esta cubierta sería un alivio inmenso para nuestras voluntarias y garantizaría un mejor servicio a las familias que dependen de nosotros cada semana.
Este toldo no es solo una lona, es un techo de protección, dignidad y continuidad para nuestro trabajo solidario. Es un techo de esperanza para proteger a nuestras voluntarias y los alimentos de cientos de familias.
Tu ayuda puede marcar la diferencia entre repartir alimentos bajo el sol abrasador o hacerlo con el resguardo y respeto que nuestras voluntarias y familias merecen.
Ayúdanos a seguir ayudando.